Formas y conceptos de un pasado muy gris

La delegada del Gobierno en Valencia, Paula Sánchez de León, ha negado la “represión” policial y comenta que “no tiene constancia de la extralimitación de ningún agente. No tiene constancia ni conexión a internet. El secretario general del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), Manuel Sánchez Fornet, llama a los estudiantes “miserables”, “alimañas sin escrúpulos”, “energúmenos”, “niñatos” o “cachorros de la Kale Borroka“. Imagino que sus hijos, si los tiene serán muy rectos.

Por su parte, el jefe de la Policía en Valencia, Antonio Moreno, ha defendido la acción de sus agentes y la ha calificado como “proporcionada”. No ha quedado ahí la cosa ya que negándose a revelar el número de agentes que han intervenidos estos días en las cargas producidas en Valencia declaró que  “no es prudente revelarle al enemigo cuáles son mis fuerzas”.

Al parecer los dirigentes políticos y policiales no tienen muy claro el uso de ciertos términos de la lengua española. Empecemos por la secretaria del Gobierno que piensa que no hubo represión: (Del lat. repressĭo, -ōnis): 1. f. Acción y efecto de represar; 2. f. Acción y efecto de reprimir; 3. f. Acto, o conjunto de actos, ordinariamente desde el poder, para contener, detener o castigar con violencia actuaciones políticas o sociales.

Luego tenemos al sindicalista del SUP que llamo a los adolescentes, alimañas: (Del lat. animalĭapl. de animal, -ālis, animal):1. f. animal (irracional); 2. f. Animal perjudicial a la caza menor; p. ej., la zorra, el gato montés, el milano, etc; 3. f. Persona mala, despreciable, de bajos sentimientos.

Leer más de esta entrada

Anuncios

Grito masivo contra la reforma laboral

Día grande en decenas de ciudades españolas. La ciudadanía salía a la calle para decirle al imberbe gobierno de Mariano Rajoy que no quiere la precaria reforma laboral que destroza décadas de lucha obrera sirviéndole a la patronal (que por cierto no pueden ocultar el gozo que les ha creado esta “agresiva” reforma) la cabeza de los trabajadores.

Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza, Gijón y una larga lista llenaron sus calles con jóvenes, no tan jóvenes y abuelos engalanados con sus banderolas y pancartas que pedían justicia social. Ciudadanos anónimos que clamaban por no perder lo conseguido al amparo de una crisis que no es culpa del pueblo sino de los organismos, entidades financieras y partidos políticos que actúan a base de la imposición del  terrorismo político.

Así que por mucho empeño que ponga la prensa conservadora de esta país en desprestigiar lo que sucedió el domingo en las calles de toda España no es ni más ni menos que un rotundo éxito de la ciudadanía. Si, la ciudadanía. Ni sindicatos ni organizaciones, simplemente personas que ya no tienen miedo de protestar sino de quedarse sentados en casa mientras nos destrozan la vida. Leer más de esta entrada

Camps, el ‘presunto’ presidente

JR Mora

JR Mora

Imagínense que el profesor de educación infantil de sus hijos es un presunto pederasta pero que nadie puede obligarlo a dejar su puesto ya que solamente es un ‘presunto’. O mejor, que dejamos a un presunto violador trabajar en un centro de atención de víctimas de abusos sexuales. Demos un paso más. Pónganse en la situación de que un bombero se declara pirómano, paga una multa por provocar en un pequeño incendio, sin víctimas, y mantiene su plaza, como si nada hubiera pasado.

Obviamente, en la vida real no pueden suceder estas situaciones pero en la vida política sí. Esa vida es un mundo paralelo donde todo puede suceder. De hecho el presidente de la Generalitat ValencianaFrancisco Camps, Paco para los amigos y los sastres de confianza, está pensando en declararse culpable de cohecho (vamos, por aceptar sobornos), pagar la multa y seguir en su cargo como si nada hubiese ocurrido. Es decir, que el ‘gashó‘ que gestiona una de las grandes comunidades españolas puede ser un (presunto) delincuente y no pasa nada. ‘Take bread and dipping in the salsa compadre’.

Desde el Partido Popular poco dicen. Mariano Rajoy sigue con esa cara de susto que tiene desde pequeñito y cuando escucha el apellido Camps corre como alma que lleva el diablo. La compi de Paco, Rita Barberá, solo sabe decir que su amigo lo está pasando muy mal, no tanto como cuando, presuntamente, aceptaba trajes de 3.000 euros por favores. Y Ricardo Costa no dice ni ‘‘ hasta que no le suban la categoría laboral. Quiere ser ‘Master Pro’ en la Wii jugando al pádel.

Leer más de esta entrada

¡El #19J demuestra que el movimiento sigue muy vivo!

Miles de españoles tomaron de nuevo ayer las calles de más de 60 ciudades españolas. En contra del ya famoso pacto del euro y a favor de una democracia más real. En contra de los beneficios de la clase política y de los banqueros y a favor de los derechos sociales de la ciudadanía. Las calles de Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza o cualquier otra ciudad de la geografía española fueron un hervidero. Algunos seguían viendo a un conjunto de ciudadanos ‘no representativos’.

Cabecera de una de las columnas.

Y muy posiblemente la pena y el desconsuelo de los muchos que ayer esperaban que la convocatoria fuera un fracaso fue la falta de violentos. Y faltaron porque nunca estuvieron a pesar de lo que muchos políticos y medios afines quisieron hacer creer a la ciudadanía. Vamos, que más de uno no fue tan feliz al no poder ver ni una buena ‘porra’ durante las manifestaciones.

Leer más de esta entrada

España grita en la calle: ¡#YesWeCamp!

Y volvió a ocurrir. Parados, asalariados, perroflautas, pijos, ‘jipys’, ‘skaters’, abuelos, estudiantes, izquierdosos, derechones, amas de casa, señoritos, señoronas, altos, bajos, rubios, morenos, rojos, verdes, azules y todo tipo de personas acudieron a la llamada de la indignación. Miles de ciudadanos (y mucha policía) llenaron a las 20:00 horas de la tarde de ayer la céntrica plaza madrileña y otros tantos los secundaban por diferentes ciudades españolas. Un nuevo y rotundo éxito de la sociedad civil.

Sol hasta la bandera

Sol hasta la bandera

Esta vez los medios de comunicación sí estaban. Por todos lados. Fotógrafos y cámaras buscaban el mejor sitio, la mejor imagen y la portada estrella. Unidades móviles, conexiones en directo y entrevistas a todo el que pasaba por allí. Los tertulianos opinaban sobre el movimiento en riguroso directo como si Sol estuviera a miles de kilómetros de donde ellos se encontraban. Como si de otro país se tratara. Como si no fueran sus conciudadanos los que estaban en la calle reclamando una sociedad más justa. Como si fuera el primer día que las calles eran abordadas de forma pacífica.

Leer más de esta entrada

El águila de San Juan, ¿franquista? ¡No, Renacentista!

águila de san juanSoy de esos a los que llaman ‘hijos de la democracia’. Tuvimos la suerte de nacer en un periodo plácido de la historia de España. Lo peor, ya había pasado. Revueltas. Golpe de Estado. Guerra Civil. Posguerra. Dictadura. Otro golpe de Estado. Transición… Realmente todo lo que sabe mi generación (y algunas otras) es a través de los libros y los documentales. A través de sus padres, abuelos o familiares que poco a poco comenzaron a hablar de todo lo que había sucedido.

Ya han pasado muchos años de aquello pero al parecer no han sido suficientes para algunos. Me explico. En un país con una democracia (indirecta y con algunas carencias) sólida como es España deberían haberse dejado ya a un lado los rencores, eso que nos dividen y nos hacen más débiles, pero parece que no es así. Y digo esto porque aún quedan políticos que se aferran a ese dicho de tiempos pasados siempre fueron mejores.

Claro ejemplo es el del presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, que siempre va como un pincel con sus caros trajes. Y es que Paco es un señor. Un señor de los de antes. De los que anhelan tiempos pasados. Él no está solo en este anhelo ya que para sus pesares y problemas siempre tiene a su amiga y confidente Rita Barberá, alcaldesa de la capital del Turia, y que apoya a su compañero en esta empresa.

Sigue leyendo, te espera toda una lección de arte!

A %d blogueros les gusta esto: